Entradas

Recuerdos ajenos de Euquerio Amaya- Gustavo Lobo Amaya

En el periódico La Pulga  un chico de diecisiete años publica, en julio de 1899, el texto titulado “Recuerdos”, en el que expresa su persistente tristeza: “La tarde expiraba. El rey de los astros cumpliendo las inexorables leyes de la naturaleza, ocultaba su halagüeño rostro entre las nubes rojizas del ocaso. Las frágiles palmeras y los coposos naranjos se mecían suavemente al hálito postrero de la noche; mientras tanto yo era preso de una intensa melancolía que en vano procuraba disipar leía los mejores capítulos de mis obras predilectas; revisaba mis versos que los hallaba siempre fríos como dictados por mi alma, y á veces me quedaba pensativo tratando de hilar las ideas que me afligían. Ya entrada la noche se acrecentaron mis pesares y sentí desespero, mas ese ángel destructor no se abrigó en mi pecho demasiado joven, y no hice más sino lanzarme en mi lecho sollozando. El llanto desahogó mi pecho y me quedé dormido. Pocos minutos después desperté al calor de un beso que ...

ICNIV AD OGIDOC LE - Gustavo Lobo Amaya

Debido a su enfermiza megalomanía Estados Unidos además de sus arbitrarias políticas exteriores, impone soterrada y abiertamente al mundo su cultura, sea autores, cineastas, cantantes, pintores, actores y otros, o sus productos comerciales como papas fritas, cadenas de hamburguesas, carros, etc. El etnocentrismo agresivo que exhiben los estadounidenses los convierte en peligrosos depredadores culturales. Un ejemplo claro está en el jazz, el rock, el pop, el rap y otros géneros aparecidos allá que se han convertido en los disolventes universales de la música. Si el resto de los mortales quiere triunfar entre su público y hasta internacionalmente debe mezclar los ritmos autóctonos del país de origen con los de Estados Unidos. A ciertos sectores radicales y dominantes de la población no les interesa la música étnica: la encuentran casi subversiva. Difícilmente pueden digerirla, pese a que sus raíces musicales provienen de diversos lugares del planeta, como Europa, África o Latinoamérica....

Una instántanea, múltiples historias - Gustavo Lobo Amaya

Imagen
Vicente Pacini  Panorámica de Ocaña  1876  (editada por Gustavo Lobo Amaya)  En el momento en que el fotógrafo Vicente Pacini Rossio hace una visita corta a Ocaña en 1876, de paso a El Socorro, la mayor parte de los caminos reales se encuentra en condiciones pésimas. Cada viajero se juega la vida en la  incierta  travesía. Pese a todo, el aventurero italiano toma el riesgo de venir a la región distante. Al llegar le maravilla de inmediato el clima y el orden de la ciudad. En algún instante de la estadía, sube el aparatoso equipo fotográfico al Cerro de la Horca (hoy barrio Cristo Rey) con el ánimo de registrar una panorámica de la ciudad. Parece ser la primera que se ha hecho. Si bien a fines de los años sesenta entraban fotógrafos itinerantes, no se interesaron en esta clase de fotografías.  Vicente Pacini Rossio  Autoretrato  1874  Pacini Rossio ingresa cuando dos caballeros provenientes de Curazao regentan un estudio. Ambos son ingl...

Silencio marginal - Marco Antonio Vega

Imagen
  Alfredo Luis Lobo Quintana, in memoriam .         La peste, tras más de un año de su aparición, ya se había vuelto otra parte oscura y densa de la cotidianidad. El mundo estaba cada vez más fastidioso y fastidiado ante la ausencia de verdades y respuestas para los mortales suplicantes que como siempre clamaban por no desaparecer cual almas en pena que ruegan por encontrar el camino en una suerte de purgatorio terrenal sin llegar a conocer su destino real y neciamente aún se refugiaban en plegarias milenarias que en el fondo sabían infructuosas como siempre lo habían sido por los siglos de los siglos. Él, tanto caballero como escudero de sí mismo, no iba a cederle a la Muerte el triunfo de ser derrotado en una partida de ajedrez quizás amañada por cualquier desliz de inseguridad fugaz y menos por uno de aquellos que suceden en el confesionario a la sombra de las certezas que él ya había logrado obtener por cuenta propia.   Por eso, y a tiempo, co...

Oscar Wilde - El Cumpleaños de la Infanta

Imagen
Illustration: Vicky Moss Fuente : Internet   Por más que fuese una princesa de sangre real, y además infanta del inmenso imperio de España, también ella debía resignarse a no tener más que un cumpleaños cada año, lo mismo que los hijos de los plebeyos del reino. Era, por lo tanto, muy importante para todos que ese día fuera un día hermoso. ¡Y era un día lindísimo! Los arrogantes tulipanes se erguían en sus tallos, como largas filas de soldados, y miraban desafiantes a las rosas, diciendo:    -¡Hoy somos tan hermosos como ustedes!   Era el día del cumpleaños de la infanta, la princesita real de España. Ella cumplía doce años, y el sol iluminaba con esplendor los jardines del Palaciosas rojas mariposas revoloteaban alrededor, con alas empolvadas de oro, y visitaban una por una todas las flores; las lagartijas de verde tornasol habían salido de los muros para tomar el sol, y las granadas se abrían con el calor, dejando ver sus corazones rojos. Hasta los pálidos li...